domingo, 4 de diciembre de 2011

Volviooo memi volvioo

Recientemente tuve la oportunidad de viajar en colectivo de larga distancia el cual me hizo prestar atención a los detalles que me rodeaban en el transcurso de mi largo paseo desde La Rioja hacia Córdoba, esa sensación podría ser denominada: “No aguanto más estar encerrada en éste colectivo” o simplemente “Estoy muy al reverendo pedo”.
En fin, voy a destacar algunas cosas que me llamaron la atención.
Primera etapa: el colectivo saliendo de la terminal. Aquí es cuando todos se acomodan y milagrosamente (y dichosamente) algunas personas comienzan a transitar un sueño tranquilo y relajante, desde mi solitario rincón al lado de la ventana comienzo a ver como los pasajeros duermen apaciblemente con sus brazos colgando fuera del asiento, sus piernas dobladas de manera inarticulada, inhumana e incómoda, sus cabezas ladeadas en ángulos de entre 15 y 30 grados con respecto a sus hombros (sinceramente llego a creer que algunas personas son de goma) y otras posiciones que podrían ser utilizadas en yoga o en alguna rama de la tortura china.
Por otro lado están los que desayunan cada una hora, continuamente están con el ruidito del paquetito de galletitas, el paquetito de caramelos, el paquetito de confites, el paquetito de mini galletitas, el paquetito del paquetito del paquetito que tenia el paquetito y que todo hace un ruido de la gran madre y que no terminan más con esos paquetitos de abrirlos y cuando no es el paquetito es con la tapita de la bebidita que tengan a mano o la bolsita.
Y después encontramos a mi especie, aquellos que se suben y comienzan a buscar la pose perfecta, aquella posición en la que puedas cerrar los ojos tranquilamente y dormir, pero que siempre terminan comiéndose todo el viaje despiertos, mirando un punto fijo en algún espacio paralelo del colectivo y la mirada de huevo duro, son capaces de sobresaltarse hasta con el pestañeo de la vieja que venia atrás y miran ansiosamente por donde van para ver si hay un mínimo de civilización en medio de los campos marrones de jarillas. (Aunque convengamos que yo disfruto muchísimo cuando llega la parte de los paisajes :P )
Segunda etapa: A medida que nos vamos internando en la ruta, comienzan a descolgarse los pasajeros de arriba que se dirigen hacia el baño (siempre viajo abajo, y digo descolgarse por la manera en que bajan la escalera: agarrándose exageradamente como pulpo de cuanta baranda encuentren, si pudieran bajar con un arnés lo harían), esto siempre ocurre a la media hora de que salimos de la terminal, ahora digo yo, ¿LOCO NO PODIAS IR AL BAÑO EN LA TERMINAL ANTES DE SALIR? Además convengamos que usar el baño del colectivo no es precisamente lo más lindo del viaje, realmente admiro a las personas que lo pueden usar, deben ser acróbatas de circo, no cualquiera puede entrar a un cubículo de 0.70 m x 0.60m y a prueba de aire puro, en el caso de las mujeres es más complicado porque imagínense tener que colgarse la cartera al cuello, encontrar esa pose en la que no están sentadas del todo ni tampoco paradas sino ahí, cuando las piernas te duelen y comenzás a sentir músculos que no sabías que tenías, y decís, para que ir al gimnasio si con el baño del colectivo hago unos Pilates terribles, todo esto para evitar las 46218 infecciones, bichos, alimañas, alergias y demás que te podes agarrar en un inodoro público, a la vez que intentan conectarse con su yo interior para así lograr la concentración y largar el chorro, y lo peor de todo, tener que hacer equilibrio para no caerse de culo contra la puerta, que ésta se abra y quedar expuesta en el piso frente a los demás pasajeros. Y en el caso de los hombres, será mantener la estabilidad y la direccionalidad para no terminar haciendo decoraciones en todo el pequeño baño.
Tercera etapa: Luego llega el momento de la película, nunca veremos: Una peli nueva, una peli que te termine de gustar del todo, una peli que atraiga verdaderamente tu atención (porque seamos sinceros, algunas veces las vemos no porque nos interese sino porque no sabemos que carajo hacer ya) y sobre todo, una peli BUENA. Es típico que siempre pasen la peli de acción la cual todos se odian con todos, todos matan a todos, todos son hombres malos, rudos y musculosos (es un combo porque nunca vas a ver un tipo re malo con ganas de liquidar medio cuartel de policía o la humanidad y que sea flacucho y con pinta de nerd), y en esas pelis que aparece siempre:
a) El policía que trataba de resolver todo y que trabaja para la CIA o el FBI.
b) El chabón que era malo y que encima era negro (terriblemente racista son), que tiene tatuado hasta la cara del carnicero que vivia a la vuelta de su casa en el bronx y se pasó toda su vida haciendo fierros en la cárcel y que tiene problemas hormonales porque siempre está transpirado.
c) La chica del cuerpazo, es la mujer fatal, tiene siempre un arma en la mano, es ruda, con agallas, inteligente y que se tienen ganas con el policía.
d) Los extras que solo sirven para hacer número y para terminar de complicar las cosas.
Bien a partir de esos personajes, la trama es casi siempre la misma: comienza la película, tiroteos, aparece el policía, tiroteos, aparece la mujer fatal, tiroteos, el malo quiere matar a todos,tiroteos, cuartel de policía o sótano del FBI o de la CIA para rastrear al malo, escenas en un callejón o lugar oscuro (en las pelis de acción pocas veces se ve la luz del sol), más tiroteos, tiroteos, beso entre el policía y la mujer fatal, tiroteo de nuevo, tiroteo, tiroteo, tiroteo, explosiones, todos con las caras sucias, ropa rota, transpirados, tiroteo, matan al malo, y para el final, el policía y la mujer fatal se van a tirotear juntos.
Eso es básicamente la peli de acción del colectivo, ahora bien, por lo general son dos películas, la segunda siempre suele ser un drama terriblemente dramático donde alguien esta al borde de la muerte y descubre el valor de la vida y de las personas que lo rodean 2 días antes de que le hagan un transplante de cerebro, corazón, pierna, dedo, etc. Y que en algunas ocasiones y según la voluntad del guionista, sobreviven y viven felices para siempre comiendo perdices, o que muere dejando a los hijos chicos, el marido viudo, entre otras catástrofes.
Después tenemos el drama adolescente, la chica con problemas de droga, alcohol, embarazo, bisexual, rebeldía, anorexia, bulimia, emo, flogger, etc. Y cuya madre intenta desesperadamente ayudarla y ya no sabe como más hacer para evitar que su hija siga metiéndose en problemas, señora, mi consejo, una cachetada bien dada y decirle:- “EEEEH PENDEJA DEJATE DE ROMPER LAS BOLAS O TE INTERNO EN UN INSTITUTO DE MENORES” y se acaba todo.
También tenemos el drama de los eternos gorreados, de la mujer que se acuesta con el marido del hermano de la prima de la hija de la nieta del sobrino que era primo de su esposo y que todos se enteran y que ella no sabe que carajo hacer y son todos una manga de perdedores. Encima justo están en bancarrota, y le llegan todas las boletas con deudas estatales y para el colmo le debían $20 al vecino y no saben como devolvérselos.
Otra opción de película además del drama es la comedia, por lo general es una comedia de medio pelo que a veces no llega ni al cuarto de pelo y que tiene bases románticas, o sea, comedia romántica, donde son todos una manga de conflictuados, las mujeres son vistas como minas tontas que no se dan cuenta de aquellos maravillosos hombres que las buscan y que hacen lo imposible por ellas y le abren los ojos para que vean las maravillas de estar vivos y encima dan mas vueltas que una calesita para terminar juntos porque cuando las cosas se están solucionando siempre aparece alguien para terminar de arruinar todo, y después se la pasan garchando y viven felices para siempre.
Cuarta etapa: Luego de sobrevivir a las etapas 1, 2 y 3, llega la etapa 4, es la etapa de la ansiedad, es cuando ya no encontrás posición en el asiento, sentís que no tenés nalgas y tu raya se empieza a borrar. La tensión del “falta poco para llegar” se empieza a sentir, los niños chicos que viajan empiezan a preguntar con mayor frecuencia:- “¿Falta mucho?”, suceso que se da en promedio cada 5 minutos, empiezan a comer cuanta porquería tienen al lado, y a ir al baño después de comer dicha porquería (sucede en promedio cada 30 minutos), todos comienzan a mirar por la ventana que tan próximos al destino están, hasta que por fin, la ciudad se comienza a ver, entonces desesperadamente empiezan a agarrar sus bolsos de mano, en algunas ocasiones, las mujeres sacan espejitos y comienzan a retocar su maquillaje, encima con el colectivo en movimiento y terminan hechas un re desastre.
En fin me harte de escribir, así que doy por terminado esto. Después lo completo si tengo ganas. Bienaventurado el que tuvo las agallas de leer todo lo que escribi. 

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